Amazonía 2.0

Amazonía 2.0 es un proyecto financiado por la Unión Europea, coordinado por UICN-Sur y ejecutado por un consorcio de organizaciones capacitadas en Brasil, Colombia, Ecuador, Guyana, Perú y Surinam, en un conjunto de territorios que suman más de un millón y medio de hectáreas.

El proyecto nace en 2017, como una alternativa estratégica para luchar contra las amenazas y presiones que se ejercen sobre los bosques amazónicos desde la gestión adecuada de los territorios indígenas y campesinos.

Es una iniciativa que se enfoca en poblaciones que “viven en el bosque y del bosque”, en un trabajo de “abajo hacia arriba”, que fortalece las capacidades locales para crear modelos de gestión propios que prevengan, aborden y mitiguen daños, salvaguardando el patrimonio natural.

El modelo de intervención de Amazonía 2.0 tiene como herramienta fundamental la veeduría, monitoreo o promotoría comunitaria que permite a los pueblos indígenas o campesinos convertirse en una figura técnica que vela por el manejo sostenible de sus recursos. El trabajo de los veedores, monitores o promotores locales, genera resonancia en sus comunidades, produciendo incidencia en la toma de decisiones en autoridades locales, departamentales o provinciales y nacionales.

Es justamente esta incidencia la que permite lograr una reducción de amenazas y presiones a través del seguimiento y atención de casos; y a su vez, un manejo territorial con perspectiva local e intercultural, para lograr el propósito de conservación, restauración y aprovechamiento sostenible de los recursos naturales.

Objetivo General

Contener la deforestación y degradación de los bosques amazónicos, la pérdida de su biodiversidad y servicios ecosistémicos, entre ellos los climáticos, empoderando a un conjunto de organizaciones indígenas y campesinas para actuar y responder organizadamente junto con ONGs nacionales e internacionales, ante las amenazas a sus bosques en cada uno de los países del proyecto.
  • OBJETIVO ESPECÍFICO 1
Establecer una plataforma amazónica de intercambio de información y respuesta rápida, de aprendizaje, interactiva y construida, en el marco de una articulación de seis territorios indígenas y campesinos, permitiendo el registro, análisis y reporte de información en tiempo real que contribuya al monitoreo de la deforestación (presiones, amenazas y tráfico ilegal de recursos silvestres), y con la vigilancia de los procesos de gobernanza y vigencia de las salvaguardas de REDD+.
  • OBJETIVO ESPECÍFICO 2
Fortalecer las capacidades técnicas y organizativas de comunidades y organizaciones indígenas y campesinas con énfasis en el control social, la gestión territorial integral, el monitoreo independiente de la gobernanza forestal y del comercio ilegal de recursos silvestres además de la incidencia en las políticas nacionales y regionales de cambio climático y bosques.

EXPERIENCIAS


  • Gilberto Nenquimo - Ecuador

    Desde marzo del 2020, el líder waorani Gilberto Nenquimo desempeña con notable entusiasmo su cargo como presidente de la Nacionalidad Waorani del Ecuador (NAWE), buscando fortalecer la autonomía y el bienestar de las 67 comunidades que conviven en las tres provincias que conforman el territorio. 

    El dirigente reconoce que uno de los antecedentes más importantes para para llegar a su rol como presidente, ha sido participar en Amazonía 2.0, aceptando la invitación de la Asociación de Mujeres Waorani de la Amazonía Ecuatoriana (AMWAE) a ser parte de la Veeduría Comunitaria, implementada durante el proyecto. Ahí, durante tres años Gilberto logró apropiarse de la realidad del contexto y ampliar sus capacidades con el uso de herramientas tecnológicas, para potenciar sus esfuerzos en la defensa del territorio.

    “Cuando me propusieron hacer monitoreo y gobernanza, me encantó. Yo venía trabajando como uno de los defensores del territorio, pero Amazonía 2.0 me llevó más allá. No sólo a ser un técnico, ni sólo un líder, sino a aprender cuáles son las dimensiones de la degradación y el futuro del territorio Waorani”, señala Gilberto. 

    Las presiones más comunes a las que se ven enfrentadas las comunidades tienen que ver con el tráfico ilegal de carne de especies en peligro de extinción; cacería; invasión de personas externas al territorio Waorani y tala ilegal. Frente a esto, los veedores comunitarios son quienes registran con tecnología la situación o irregularidad, haciéndola llegar hasta Gilberto, quien a su vez realiza la denuncia y la dirige al Ministerio del Medio Ambiente (MAE), institución encargada de verificar y hacer el seguimiento a los casos. Gracias a la tecnología, ahora las denuncias de los waorani llegan 8 días más rápido que antes, a la institución tomadora de decisiones. 

    Además del monitoreo de alertas, el líder waorani califica como un factor influyente para el éxito y la aceptación de Amazonía 2.0, la posibilidad de impulsar el desarrollo sostenible de las familias waorani, respetando sus decisiones autónomas y su cosmovisión, por medio de la instalación de proyectos de bamboo, cacao, artesanías y medicina tradicional. Según Gilberto, le honra reconocer que esta es la primera vez que un proyecto en territorio es dirigido por los propios waorani, pues ellos y ellas han estado desde el inicio como técnicos, veedores y coordinadores de este. 

    A pesar de la falta de celeridad en el seguimiento a los casos por parte del Ministerio de Ambiente, el líder waorani habla de la necesidad de fortalecer el diálogo y el entendimiento de los principios de interculturalidad, para que estos procesos sean cada vez más efectivos. Así mismo, menciona las líneas por las que orientará su trabajo desde este año: Territorio, Desarrollo social, Economía y Seguridad alimentaria. 

    Gilberto considera que todos los proyectos que se desarrollan en la Amazonía deben buscar la unidad e integralidad. De igual manera, enfatiza en la importancia de motivar a las comunidades amazónicas a apropiarse de los recursos naturales para no permitir que nadie se los lleve “porque son estos recursos los que nos permiten vivir en comunidad, nuestro bosque es nuestra casa”.

    “Cuando me propusieron hacer monitoreo y gobernanza, me encantó. Yo venía trabajando como uno de los defensores del territorio, pero Amazonía 2.0 me llevó más allá.”

  • Fanny Jael Jamioy - Colombia

    Son 12 promotores ambientales, quienes velan por el bienestar social y ambiental de su territorio. Tres de ellos indígenas, pertenecientes al Resguardo Indígena Inga de Niñeras y nueve campesinos, habitantes del núcleo Mononguete en Solano (Caquetá), región Amazónica de Colombia. 

    Fanny Jael Jamioy, lideresa que hace mérito su cargo de promotora ambiental, cree firmemente que Amazonía 2.0, desde su inicio en el 2017, “ha sido la posibilidad de diaogar, construir y  generar acuerdos que nos permitan pervivir en el tiempo” , y dar un manejo armonioso al territorio, teniendo en cuenta las necesidades y las cosmovisiones, tanto de las 21 familias del resguardo que habitan la parte baja de la quebrada Niñeras, como de las 157 familias campesinas, agrupadas en 8 veredas, en la parte media y alta. 

    La posibilidad de vivir en tranquilidad

    Según Fanny, el valor del territorio es la posibilidad de vivir tranquilamente; de tener la chagra y el bosque como fuentes de vida; de habitar con los demás y con la naturaleza. Desde la declaración del resguardo Niñeras en 1988, esta área mantiene su bosque conservado en un 93%, resistiendo, no solo a la presencia de grupos armados, sino también a las presiones de transformación de paisaje que las veredas aledañas han sufrido, como consecuencia de la ganadería o la implementación de cultivos de hoja de coca.

    Los acuerdos comunitarios que se han creado, tienen que ver con el cuidado del agua de la quebrada Niñeras. Para ambas comunidades este es su bien más preciado. “Nosotros no hacíamos nada conservando para tener agua limpia, si ellos allá seguían deforestando y contaminando”, cuenta la promotora ambiental, al referirse a los cambios positivos del relacionamiento entre su comunidad y los campesinos. Además de realizar monitoreo comunitario del territorio, se han esforzado de manera conjunta en la limpieza y restauración de los nacimientos de la quebrada, en abrirse al intercambio de conocimientos y en forjar lazos de cooperación.

    Para Fanny, mujer ingana del Resguardo Indígena Inga de Niñeras, la motivación está en enseñarle a sus hijos y a su comunidad, el valor de cuidar la naturaleza.

  • Francildo Matias - Brasil

    Francildo es un joven líder del pueblo Manchineri. Vive en la Tierra Indígena Mamoadate, en el pueblo de Peri, ubicado en el estado de Acre, Brasil. Además de tener capacitación como Agente Agroforestal Indígena, la proactividad de Francildo y su facilidad de comunicación y uso de nuevas tecnologías, hicieron que su comunidad lo eligiera como monitor del proyecto Amazonía 2.0.

    En octubre de 2019, fue la primera vez que Francildo dejó Acre y el país para participar en el III Congreso de Áreas Protegidas de América Latina y el Caribe (CAPLAC), como parte de las primeras sesiones de capacitación en torno al proyecto, en Lima, Perú. Allí intercambió experiencias con otros monitores peruanos, colombianos y pueblos hermanos como los Waorani, se reunió con el Embajador de la Unión Europea y habló en uno de los paneles sobre la realidad de su territorio y su pueblo. Además, hizo amigos, como el cantante de rap indígena Eler Gabriel Rojas de Perú, se enamoró del mar, visto por primera vez y, curioso, quiso saber qué bestias habían allí.

    "Francildo es un joven líder del pueblo Manchineri. Vive en la Tierra Indígena Mamoadate, en el pueblo de Peri, ubicado en el estado de Acre, Brasil."

  • Rogelio Casique Coronado - Perú

    Conoce a Rogelio, Veedor Forestal Indígena de la CORPIAA (Coordinadora Regional de los Pueblos Indígenas de Atalaya) base de AIDESEP, Perú. A continuación su experiencia como veedor:

    “Yo concluí mis estudios técnicos en la especialidad de agropecuaria en Atalaya hace 10 años, pero lejos de dedicarme a la agricultura me dediqué a la actividad forestal. Cuando se me propuso la oportunidad para ser Veedor forestal, no tenía idea completa de que se trataba, intuía que era como ser vigilante forestal para las comunidades, ya cuando asumí, comencé a descubrir que era algo más, que no sólo era ser vigilante sino un gestor, como un médico para el paciente de los bosques en las comunidades, que se dedica a brindar asistencia técnica para la gestión del territorio, manejo forestal, que no sólo era para aprovechar la madera, sino para representar a las comunidades en reuniones, talleres, manejar la información de modo ordenado, capacitar a la gente en las comunidades, asesorar a los dirigentes, como su brazo derecho técnico.

    Gracias a la enseñanza y apoyo constante de los profesionales del proyecto A2.0 he logrado mejorar mis capacidades, ordenar mi conocimiento, aplicar mis habilidades. Creo que ser veedor es una profesión que te formas en la práctica, ser veedor es estar en el campo de los hechos, en el día a día de las comunidades, donde no siempre llegan las instituciones, escuchas las demandas de los pueblos, ves las necesidades de la gente, disfrutas del bosque, pero también te preocupas por su destrucción.

    Yo creo que hace falta seguir apostando por las veedurías, formar más jóvenes, entrenarlos en campo con equipos, en manejo de la computadora, redacción, buscar la manera de encontrar mecanismos que compensen su dedicación, que las comunidades sientan más su contribución, si los veedores se consolidan creo que la gobernanza en las comunidades y organizaciones va mejorar aún más, por tanto vamos asegurar que los bosques siempre estén, pero si no se apoya o fortalece a los veedores los riesgos de pobreza de las comunidades, corrupción y destrucción de los bosques va aumentar.”

    "Gracias a la enseñanza y apoyo constante de los profesionales del proyecto A2.0 he logrado mejorar mis capacidades, ordenar mi conocimiento, aplicar mis habilidades."

  • Casa de Monitoreo - Colombia

    La Casa Comunal de la Asociación ProDesarrollo ubicada en la vereda Miravalle (Solano, Caquetá, Colombia), fue adecuada como Centro de Monitoreo Comunitario en el año 2018 por los promotores ambientales articulados en Amazonía 2.0.

    Sin lugar a dudas, este sitio ha sido clave en el fortalecimiento de la gobernanza territorial, con resultados positivos en la búsqueda de alternativas que: impidan retornar a las épocas más violentas de un municipio que ha sido afectado por el conflicto armado; aporten al bienestar de las comunidades, y contribuyan a la protección de la biodiversidad.

    Hasta hace tres años el caserío de Miravalle estaba desolado. Sin embargo, desde la vinculación de los promotores ambientales y su trabajo, el entorno tiene un aire distinto. Las familias que habían abandonado sus viviendas, retornaron y la Casa se convirtió en el epicentro de encuentro entre personas y los líderes de las distintas veredas del núcleo Mononguete, ahí se realizan jornadas de capacitaciones, encuentros, reuniones y se toman decisiones sobre temas socioambientales.

    Este cambio en la dinámica ha fortalecido las relaciones comunitarias y ha permitido que campesinos del núcleo veredal Mononguete, e indígenas del resguardo Inga de Niñeras diseñen colectivamente acciones para la sostenibilidad de los recursos naturales y en general, para la construcción de un territorio con mejores posibilidades para todos.

    “Hasta hace tres años el caserío de Miravalle estaba desolado. Sin embargo, desde la vinculación de los promotores ambientales y su trabajo, el entorno tiene un aire distinto. ”

  • Eslin Torres - Perú

    Eslin es uno de los Veedores Forestales del equipo de Amazonía 2.0 en Perú. En sus palabras nos explica cómo ha sido su participación dentro del proyecto A2.0:

    “Ser un veedor es uno de los retos que tengo como persona. He contribuido a las comunidades indígenas como articulador y nexo de una columna vertebral y, a pesar de la poca presencia del Estado, he tratado de establecer un vínculo con las autoridades forestales.

    La veeduría ha permitido fortalecer la capacitación e implementar el monitoreo de los territorios y bosques, logrando así, la inserción de las veedurías como instancias técnicas para la toma de decisiones relacionadas a la actividad forestal y de la fauna silvestre.

    Anteriormente, la desorganización por falta de conocimiento en la ley forestal significaba el incumplimiento de las reglas, generando multas. Ahora eso ha cambiado, y gracias a ello, también la realidad de los pueblos indígenas, mejorando el manejo de los recursos forestales, obteniendo ganancias y aprendiendo de los errores.

    No tuve mayor dificultad en ejercer mis labores como veedor porque estuvieron fusionadas con mi actividad diaria. Volvería a asumir el cargo una y otra vez. Y si tuviera que darle un consejo a una persona que quiere ser veedor le diría que preste atención, se empodere, se capacite, pregunte lo que no entienda y entregue todo de sí misma.

    Una vez terminado el proyecto continuaré apoyando con mi labor como lo vengo haciendo hasta la actualidad.”

    “Ahora eso ha cambiado, y gracias a ello, también la realidad de los pueblos indígenas, mejorando el manejo de los recursos forestales, obteniendo ganancias y aprendiendo de los errores.”

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  • Rogelio Casique Coronado - Perú
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LOGROS

Desde el año 2017 en que inicia el proyecto, son muchos los avances y logros que hemos podido alcanzar; entrelazando los esfuerzos de cada uno de los miembros del consorcio.
  • 57

    Veedores/as, promotores/as o monitores/as indígenas o campesinos/as.

  • 2955

    Personas capacitadas en 149 cursos o talleres.

  • 1828

    Reportes de monitoreo.

  • 15

    Acuerdos con organizaciones indígenas y campesinas.

  • 02

    Convenios con entidades públicas.

  • Instrumentos de planificación, gestión, protocolos, guías, etc.
  • Adecuación de indicadores de monitoreo a nivel local y comunitarios.
  • Ajustes en estatutos comunitarios y organizaciones indígenas, complementando con regulaciones para uso y aprovechamiento de RR NN.
  • Intercambios de experiencias de monitoreo en Atalaya, Perú, y en la provincia de Caquetá, Colombia.

Contacto

OFICINA REGIONAL UICN AMÉRICA DEL SUR

  • Edificio Murano Plaza, piso 12
    170515 Quito, Ecuador
  • (+593 2) 3330 684
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